La jubilación de ANSES no es poca cosa, pero fue diseñada para cubrir una parte de lo que ganabas en actividad — no todo. Y para buena parte de quienes trabajan en relación de dependencia o de forma independiente con ingresos por encima del promedio, esa parte puede quedar bastante corta.
Cuánto es hoy la jubilación estatal
A agosto de 2026, la jubilación mínima total (haber más bono) que percibe una persona es de $489.775,92 mensuales. El haber se actualiza todos los meses según la fórmula de movilidad, que sigue el Índice de Precios al Consumidor del INDEC, conforme lo establece la Ley 24.241 (modificada por el DNU 274/24).
El monto de la jubilación mínima se actualiza mensualmente por fórmula de movilidad. El valor indicado corresponde a agosto de 2026 — verificá el haber vigente en ANSES antes de tomar decisiones basadas en este número.
Por qué la jubilación estatal tiene un techo, aunque hayas ganado bien
Acá está el punto que menos se explica: el sistema previsional argentino calcula los aportes sobre una base imponible que tiene un tope máximo. Eso significa que, aunque hayas ganado significativamente más que ese tope durante tu vida laboral, tu jubilación no va a ser proporcional a ese ingreso más alto — hay un límite superior en el sistema.
La consecuencia práctica: cuanto más ganás en actividad, más grande suele ser la brecha proporcional entre tu último sueldo y tu futura jubilación. La llamada "tasa de reemplazo" (qué porcentaje de tu ingreso reemplaza la jubilación) cae más cuanto mayor es tu ingreso.
El requisito de los 30 años de aportes ya no tiene la salida fácil que tenía antes
Otro dato importante para dimensionar esto: la moratoria previsional general (Ley 27.705) venció el 23 de marzo de 2025 y no fue prorrogada. Hoy, quien llega a la edad jubilatoria sin los 30 años de aportes requeridos tiene que elegir entre la PUAM (Pensión Universal para el Adulto Mayor, equivalente al 80% del haber mínimo) o pagar al contado la deuda de los aportes faltantes — ya no existe la opción de regularizar esos años en cuotas accesibles como en el pasado.
Esto hace que depender exclusivamente del sistema estatal sea, para muchas personas, más incierto de lo que parece a simple vista.
Qué agrega un seguro de retiro privado
Es un ahorro voluntario y adicional —no un reemplazo— administrado por compañías bajo control de la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN), pensado para complementar lo que vas a recibir de ANSES.
Como contamos en la nota sobre seguro de vida y Ganancias, los aportes a un plan de retiro privado bajo control de la SSN son deducibles del Impuesto a las Ganancias hasta un tope anual (en 2026, de $753.472,14), separado del tope que aplica al seguro de vida. Además, a diferencia del aporte jubilatorio obligatorio que se descuenta de tu sueldo, acá elegís vos cuánto aportar y con qué frecuencia.
Cómo pensar la combinación de las dos
- La jubilación estatal es la base: un piso que se actualiza mes a mes, pensado como un ingreso de reemplazo parcial, no total.
- El seguro de retiro privado es el complemento que armás a tu medida, para achicar la brecha entre lo que vas a necesitar para sostener tu nivel de vida y lo que el sistema estatal efectivamente te va a dar.
- El mismo principio que vale para el seguro de vida aplica acá: cuanto antes empezás a aportar, menor el esfuerzo mensual necesario para llegar a un capital relevante. Esperar también sale caro en esto.
Mi recomendación como asesor
Para la mayoría de mis clientes, no se trata de elegir entre uno u otro, sino de dimensionar cuánto complemento necesitan según su ingreso actual. Como regla general: cuanto más ganás hoy, más grande suele ser la brecha que un seguro de retiro tiene que cubrir — justo lo contrario de lo que la intuición sugeriría.
¿Querés cotizar este seguro?
Te asesoro sin cargo y comparo entre varias compañías para encontrar la opción más conveniente.